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Los 5 riesgos que les ‘quitan el sueño’ a los líderes de negocios en México

Para los directivos de las grandes empresas estos son los cinco grandes riesgos que enfrentan las compañías, por su relevancia e impacto en el desempeño de la compañía y sus resultados.

Conforme pase la pandemia, las empresas descubrirán el “nuevo mundo” que ha dejado tras de sí la primera gran calamidad que enfrenta la humanidad en el presente siglo.

Las preocupaciones que existían antes de la pandemia habrán cambiado de prioridad y, en términos generales, habrá terminado para siempre la llamada “era de los metros cuadrados”, ligada al prestigio y tamaño de una compañía por el número de oficinas que tenía en un país o bien alrededor del mundo. En los hechos, las barreras geográficas han desaparecido para siempre.

Los cinco grandes riesgos de las grandes empresas

Para los directivos de las grandes empresas estos son los cinco grandes riesgos que enfrentan las compañías, por su relevancia e impacto en el desempeño de la compañía y sus resultados.

1. Ciberataques

Es tal la relevancia de la digitalización, que las empresas están muy preocupadas, y ocupadas, en proteger sus operaciones y la gestión de sus tareas en un mundo cada vez más expuesto a los ataques cibernéticos.

2. Escasez de talento

El nuevo mundo requiere nuevas habilidades y conocimientos, no es fácil encontrarlo y no contar con ello representa un riesgo de gestión empresarial muy alto.

3. Inseguridad pública

No es de extrañarse que este factor se ubique en los primeros lugares, en un país como el nuestro en el que dicho fenómeno azota con todas sus fuerzas vastas regiones.PUBLICIDAD

4. Falta de liquidez

No son tiempos fáciles para la operación de las empresas, menos cuando no existen estímulos fiscales ni de otro tipo que les permita a los negocios contar con los flujos necesarios de liquidez mientras el mercado se fortalece.

5. Falta de innovación en la oferta de productos o servicios

Ligado al punto 2, la falta del talento necesario podría sumir a las organizaciones en una espiral de conformismo con lo que tienen y lo que son, lo que las llevaría a un destino inevitable: desaparecer.

El hecho de que los dos primeros factores señalados como primordiales se ubiquen arriba de otros que por décadas dominaron esta lista, nos dice cómo ha cambiado la vida empresarial, cuáles son las prioridades ahora y cómo vienen los nuevos retos. Nuevas capacidades y conocimientos se requerirán, todavía hay oportunidades para preparar ese talento humano.

Por otra parte, en una buena proporción de las grandes empresas del país terminaron los tiempos en los que los trabajadores tenían que estar atados a las oficinas justificando con su presencia un trabajo que, se ha demostrado, es igual o más eficiente desde la distancia, incluso a miles de kilómetros.

Por esto, una gran proporción de empresas se han replanteado su estrategia en el largo plazo; contar con cientos de oficinas alrededor del mundo ya no es necesariamente símbolo de crecimiento y productividad. Al parecer, la pandemia terminó con dos eras: la era de las carreras y conocimientos tradicionales, junto con la era de los metros cuadrados.

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